
Parece incomprensible hasta cierto punto la manera en que la vida va desarrollandose al pasar de los días.Como es para la física cuántica no importa lo que hagamos, nosotros ya tenemos un destino trazado.
Espero este abril lleno de divinidad sirva para pensar en nosotros mismos de una manera profunda, analizándonos como personas. En lo que respecta a mi pues haré algunos cambios en mi forma de actuar.
Pensando acerca de la vida me di cuenta que la vida es dura, la vida es fácil, la vida es cruel, la vida es dulce, la vida nos hace llorar, la vida nos hace reír, la vida nos ve nacer, la vida nos ve partir, nosotros nos iremos pero la vida seguirá. Parece como si la vida fuese alguna especie de ser humano gigante, con sus cambios de humor, sus alegrías, sus tristezas, sus logros, sus derrotas y nosotros fuésemos alguna clase de células, las cuales al pasar un determinado tiempo mueren siendo reemplazadas por células nuevas.
Me imagino - como ya lo dijo Einstein- la energía es igual a la masa por la velocidad al cuadrado. Considerando eso.Nosotros expuestos a una velocidad altísima somos energía. Y con la premisa de la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma. Mi ser tiene un poco de consuelo existencial.
Ojalá pudiésemos saber si todo lo que hacemos en la vida tendrá alguna clase de repercusión en el "más allá" o si después de morir no hay nada más y simplemente formamos parte del universo en forma de energía.
Será cierto que cada persona tiene su complemento en alguna parte de la tierra, existirá el verdadero amor o todo será parte de una simple convención social, la cual se nos fue impuesta mediante programas de televisión o relatos de gente que dice haber encontrado al "amor de su vida".
Interesante sería para algunos poder conocer las respuestas a todos estas interrogantes que cualquier persona consciente de si mismo se haría, en lo que respecta a mi tengo que decir que me siento afortunado de no poder responderlas porque hace que "el día a día" sea mucho más excitante y placentero de explorar con el pasar de las horas, días, semanas, meses, años, hasta el ultimo instante de aliento. El no saber el "después" me hace sentir dueño absoluto del "antes", "durante" y por supuesto del "luego".
La muerte será el momento en que por fin sabremos la verdad, sabremos que hay en verdad después de la vida, será el momento más importante de nuestras vidas, será la última experiencia que adquiramos, será el momento cumbre del conocimiento humano.
Mientras tanto vivamos y dejemos vivir al resto, hagamos lo mejor que podamos ahora no por temor a un Dios, sino para no tener nada de que arrepentirnos en nuestro último instante de vida, la religión aquí no viene al caso.
Sigamos con la idea de que "nosotros somos dueño de nuestro destino", creo que algunos se sentirán más cómodos de esa manera.Al menos yo sí.
Vivan, dejen vivir y mueran, dejen morir...
Saludos.


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